21 marzo 2006

Coge la gasofa y corre...



Menudo descontrol el de las cuentas públicas en la Diputación Provincial de Sevilla. Se lo llevan calentito hasta los ordenanzas. A esta hora, un funcionario que ejerce de ordenanza en la institución provincial, intenta dar explicaciones al mismisimo presidente por haber pasado facturas por el consumo de gasolina de su Vespa, en acto de servicio, por un montante de... 24.000 euros. Y es la cantidad mínima que este sufrido funcionario se habría levantado de las arcas provinciales, pues se cree que las irregularidades podrían ascender a nada menos que 90.000 euros desde 2.001. Es decir, este trabajador de la cosa pública, ha gastado un minimo de cuatro millones de pesetas en gasolina para su moto en tres meses. Para sí las quisiera Sete Gibernau. Al parecer, el también macero ha reconocido el uso fraudulento de la tarjeta de gasolina de Diputación - ha sido empapelado también el responsable administativo del Parque Móvil - pero, en su descargo ha dicho que no ha gastado tanto y que se limitó a llenar garrafas de gasolina para después venderlas. Este caso, verdaderamente lamentable, pone de relieve varias cosas. Una de ellas, la sensación, incluso entre los funcionarios, de que "aquí no pasa ná". Basta decir que no se han dado cuenta de la roncha hasta que el pufo ha sido de envergadura y tras muchos años de ilicita actividad. Y es que el ejemplo de los politicos tampoco ha sido ejemplar, que digamos, por que sigue sin aclararse el asunto de las facturas falsas. ¿Creen que este asunto ha sido desvelado por el gobierno supramunicipal?. No, han sido, otra vez, los del PP que se están ganando el sueldo a base de levantar alfombras. De otro lado... ¿ que tipo de control sobre el dinero existe en Diputación cuando un mensajero se gasta en tan poco tiempo tal fortuna? Y yá de paso.... ¿alguien sabría decirme, explicarme o justificarme para qué narices sirven las Diputaciones?

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